La inmovilización es otra causa frecuente de trombosis. Y esto incluye la inmovilización durante un viaje prolongado, la inmovilización por una férula o un yeso en una pierna, por una lumbalgia, tras un traumatismo o también (y sobre todo) por una enfermedad aguda o crónica. Todas las enfermedades que obligan a guardar cama durante unos días suponen un riesgo de ETV.

Por eso los médicos solemos insistir a los pacientes para que se levanten de la cama y caminen, o por lo menos se sienten en una silla o sofá, lo antes posible.

Por ello también, cuando estos enfermos están en el hospital, suelen recibir inyecciones diarias de heparina (o recientemente también los nuevos anticoagulantes orales). Pero todos deberíamos tener muy claro que caminar es la mejor manera de prevenir una ETV.

Las causas de inmovilización varían con la edad. En los jóvenes la causa más frecuente son los traumatismos y la lumbalgia,mientras que en la gente mayor es la disminución progresiva de la actividad física, el sedentarismo y el encamamiento.

En estos casos se discute mucho sobre la conveniencia o no de administrar anticoagulantes para prevenir la ETV, pero cuando el encamamiento va a durar unos días (o pocas semanas) siempre hay que pensar si un tratamiento anticoagulante puede ser beneficioso. Para ello hay que sopesar el riesgo de que el paciente haga una ETV y el riesgo de que sangre.

 

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